El potencial cliente tal vez no encuentre muchas diferencias. Quizá la molestia de tener que cambiar el número del teléfono fijo y alguna leve ventaja por tener todo en una sola factura.
El Triple-Play (en adelante TP) consiste en algo bastante sencillo: la comercialización a través del mismo soporte físico (un cable) de servicios ya existentes: Internet, televisión paga y telefonía fija. La introducción del TP seguramente tendrá un bajo impacto en la vida cotidiana del usuario porque, como sus defensores sostienen, es la utilización integral de la infraestructura existente con su ampliación a datos, voz y aplicaciones audiovisuales.
Sin embargo, TP es mucho más que un nuevo producto: es una de las primeras batallas de una de las dos guerras frías del siglo XXI (la otra es la del agua potable) y tiene como objetivo final el control sobre la esfera global de las comunicaciones.
Un servicio de TP puede ser suministrado por todo tipo de empresa que tenga desarrollados tendidos de fibra óptica. Una vez que e